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Consulta sobre el modelo de Estado y su legalidad #ReferéndumRealYa


Últimamente he observado absurdas comparaciones entre la Consulta sobre el modelo de Estado que se ha convocado del 14 al 19 de junio y el referéndum sobre la soberanía catalana, como si la sentencia del Tribunal Constitucional (desde ahora TC) en este último fuera extrapolable a aquél. Nada más lejos de la realidad.

La sentencia del TC negó el referéndum catalán por un hecho muy sencillo, según el punto 4 de los fundamentos jurídicos de la sentencia: "El procedimiento que se quiere abrir, con el alcance que le es propio, no puede dejar de afectar al conjunto de los ciudadanos españoles".

En este sentido, las Autonomías sólo tienen competencia para decidir sobre los asuntos que afectan exclusivamente a las y los ciudadanos que están bajo su jurisdicción. Si se proponen cambios que afecten a la Constitución, éstos quedan fuera de su capacidad, ya que ésta afecta a todos los españoles, por lo que un gobierno autonómico se estaría excediendo en sus competencias. (Más información sobre el marco legal de la consulta catalana: http://goo.gl/9sEkLM )

Pero en el caso de esta consulta sobre el modelo de Estado, no se puede aplicar esta resolución porque la propuesta no excluye a ningún ciudadano. El Estado no es una Autonomía, es el conjunto total. Esto es lo que, precisamente, sirve para establecer que es legal y constitucional. Ésa es la única "comparación" posible. 

Eso ciñéndonos a la legalidad terminológica que impone el término "referéndum", pero en este caso no es más que una consulta, ya que un referéndum, propiamente dicho, debe ser convocado por la autoridad competente a la que afecte. Eso no quita legalidad ya que en la práctica puede acogerse a los artículos 29.1 ("Todos los españoles tendrán el derecho de petición individual y colectiva, por escrito, en la forma y con los efectos que determine la ley.") y 87.3 (la cual establece los requisitos de la iniciativa popular) de la Constitución. En definitiva, las recogidas de firmas no son ilegales o alegales por mucho que rebuzne Ignacio González.

Asimismo, ante los argumentos de algunos sobre el sinsentido que supone proponer una consulta no vinculante y no dedicarse a otras "prioridades", debo contestarles que se pueden defender sanidad, educación y derechos ciudadanos sin excluir el debate sobre el modelo de Estado.

Por si alguien sigue dudando sobre este "sinsentido", las supuestas prioridades o la ilegalidad de la misma, le remito a las diferentes consultas que se han realizado en España contra la ley Wert, el Canal de Isabel II o la sanidad:



- Sobre la sanidad y su privatización: consultaporlasanidad.org


Ninguna fue declarada ilegal porque no había motivos para ello.


Web de la iniciativa: http://referendumrealya.com/

Relación Dictadura / Monarquía: Juan Carlos y su "democracia"


1) El Gobierno franquista dictó en 1947 la Ley de Sucesión que transformaba España en un reino, de nuevo. Franco, por la misma, pasaba a ser regente hasta que un monarca ocupara la jefatura de Estado. En 1948 mandó hacer volver a Juan Carlos para que finalizara su "educación" en España, bajo la protección del dictador.

2) En 1969, Franco designa a Juan Carlos, quien ha completado 'satisfactoriamente' las expectativas 'educativas' del dictador, como su sucesor a la jefatura de Estado en calidad de Rey. (La monarquía, digan lo que digan, es una herencia franquista).

3) Por lo anterior, Juan Carlos ya era jefe de Estado meses antes de la muerte de Franco, sustituyendo al golpista que agonizaba. Eso lo transforma, de facto, en el último jefe de Estado del franquismo... en calidad de Rey.

El consenso de 1978 consistió en presentar una Constitución que, en su punto 1.3, ya decidía que "la forma del Estado español es la monarquía parlamentaria". Y, después, se le preguntó a la gente, literalmente, "¿Está usted de acuerdo con el modelo de Constitución?". "Estar de acuerdo" no es lo mismo que "aprobar", pero eso era lo de menos. Lo que se comunicó a los españoles era que, con o sin democracia, el jefe de Estado seguiría siendo Juan Carlos, en calidad de Rey. Decantarse por el "no" suponía legitimar a Juan Carlos como jefe de un Estado militar (como ya era desde 1975). Decir sí legitimaba a Juan Carlos como Jefe de un Estado 'democrático'. Juan Carlos, Rey, sí o sí... ese fue el famoso referéndum de 1978.

¿Y por qué, si lo tenía asegurado, permitió una apertura democrática? Por dos razones de peso:

- Para evitar los problemas derivados de la tensión social generada tras 40 años de represión y las crecientes ansias de participación ciudadana que la 'democracia vertical' no conseguía aliviar.

- Para completar el proceso aperturista del régimen (la espina clavada en el franquismo durante décadas). En los últimos años del franquismo, el régimen estuvo negociando la adhesión a la Comunidad Económica Europea, y siempre fue rechazado por la falta de garantías democráticas. Si España deseaba abrirse realmente al mundo y unirse a las posibilidades que ofrecía la CEE (como mejor salida para potenciar una economía tocada de muerte), debía decantarse por un modelo democrático.

La monarquía parlamentaria era, pues, el mejor modelo para, por un lado, solucionar los puntos anteriores y, por otro lado, se aseguraba la pervivencia de las estructuras del régimen, empezando por una jefatura de Estado blindada e inaccesible. Vamos, que si Juan Carlos "trajo" la democracia, no fue por motivos sociales y de justicia histórica, sino por intereses socio-económicos y geo-políticos.